La caca y la nueva Teoría de la Evolución de las Especies

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Durante una etapa de nuestra vida manejamos la caca de los hijos como si fuera un miembro más de la familia. Esta natural adaptación a algo (en principio) tan asquerosete, probablemente encierre un hallazgo que los antropólogos han pasado por alto.

Pocas cosas hay que le den más asco a un ser humano que las cacas de otro ser humano. La caca en general no es plato de buen gusto, pero la de un congénere dobla en asquerosidad a la de cualquier otra especie.

A nadie le gusta hacer slalom por una acera regada de cacas de perro pero, sinceramente, si esa caca está en medio de un camino en el monte, ni te fijas. Y lo mismo ocurre si es excremento de zorro, venado o jabalí. No es la caca lo que nos molesta, es la caca fuera de contexto.

Es más, seamos francos y reconozcámoslo de una vez por todas, qué demonios: el olor de la caca de vaca tiene algo mágico que nos retrotrae a nuestra infancia: aspiras profundamente con los ojos cerrados y te ves a ti mismo de pequeño, correteando por el pueblo de los abuelos en vacaciones… es como el Heno de Pravia, un aroma que nos trae recuerdos de la niñez.

Por no hablar de la caquita escondida en las entrañas de determinados pescados y crustáceos: ¡¡ma-to!!

En resumen, que me voy del tema: la caca humana da mucho asquito; y en cambio, durante una época bastante larga de nuestra vida como padres, somos capaces de lidiar con ella con toda naturalidad y sin sentir nauseas ni arcadas.

¿Qué nos ocurre?, ¿qué extraña mutación se da en nuestro cerebro al convertirnos en padres? No parece lógico un cambio tan drástico de buenas a primeras y sin medicación. Es como si siempre hubieras tenido vértigo y, al día siguiente de tener el bebé, pudieras hacer puenting sin problemas; o como si perdieras el miedo a las serpientes de golpe; o como si de repente te gustase Melendi.

Todo esto es muy raro, pero  tengo una teoría que lo explica y que choca frontalmente con los postulados de Darwin, Lamarck y La Trinca acerca de la evolución de las especies.

Mi teoría es que los machos y hembras de la especie humana mejor capacitados para soportar la caca de sus vástagos son los que más se reproducen y, por tanto, los que perpetúan la especie.

No cabe otra explicación. Después de tener el primer hijo, cualquiera que sepa que le esperan x años limpiando culos jamás tendría un segundo, a no ser que dicho ser humano lleve impreso en su código genético el genoma que le hace inmune a la mierda de los bebés.

caca-bebes
A lo mejor la pituitaria de los progenitores reconoce el ADN propio en el excremento del bebé y actúa bloqueando sensores olfativos, si bien esta línea de razonamiento no sirve para explicar la inmunidad en padres no biológicos.

En cualquier caso no me cabe duda de que los padres y madres, biológicos o no, tienen una predisposición hacia la caca distinta a la del resto de los seres humanos, lo que me lleva a concluir sin nungún género de dudas que los mejores adaptados a la caca se reproducen más y mejor.

Ya lo sabes, no eres descendiente de los más fuertes ni de los más inteligentes ni de los más resistentes: eres descendiente de los que soportan mejor la mierda.

Comentarios

8 Comentarios

  1. Peineta-pintxos
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    Pero que zumbado estás amigo…en serio te lo digo, espero que este texto sea puro SEO y huela a marketing de guerrilla. Amos amos….

    • Noñoño
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      Querida, es un post de pura ciencia y antropología. Sería buen SEO sin vendiese caca, pero no es el caso.

      Bss.

  2. Mamá en Bulgaria
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    Ufff no sé, a mi me da mucho asco todo lo que sale de los orificios corporales de mis angelitos. Vamos, que limpio mierda porque no me queda otra, no porque no me parezca repugnante. Qué gustazo cuando aprenden a limpiarse solos!

    • Noñoño
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      Ese día en el que dejan de usar pañales, y cuando se limpian solos!! Suena bonito, pero es entonces cuando el reloj empieza a contar alrevés, y se inicia la cuenta atrás hasta el momento en que serán ellos quienes nos limpien a nosotros.

  3. Cisa
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    Uf! Creo que hasta reconocería el olor de la caca de mi Cachorro entre mil cacas ajenas. Vamos, que a veces llegas al curro y hasta te parece que llevas un trozo de caca en el bolso porque tooooooodo huele a caca. Tolerancia o muerte.

    • Noñoño
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      ¿No te ha pasado de confundir el olor de las toallitas limpias con el de la caca? Está tan asociado el olor de ellas al de la caca, que aunque huelas a toallitas limpias, te huele a caca.

      Tolerancia o extinción 😉

  4. Javi
    | Responder

    Tolerancia o muerte!

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