“Ya verás cuando venga tu padre”

con 12 comentarios

El 19 de marzo es el día del padre y es el mejor momento para regalarles un pequeño homenaje a los nuevos papás, esos tipos confusos y desorientados que han dejado atrás un modelo de paternidad que no les gustaba, a cambio de otro que aún no saben cuál es…

No hace mucho tiempo, ser padre era ser el único que llevaba los pantalones en casa. En la calle o en el trabajo podía ser el último mono, pero en casa era el cabeza de familia, el mandamás.

comer-huevos
Ya lo decía el dicho: “cuando seas padre comerás huevos”, una frase que, superado su primitivo significado literal, se convirtió en la metáfora del máximo poder y la impunidad: el padre hace lo que le sale de los huevos, que para algo se los come.

Para desempeñar dicho papel tan sólo se exigían habilidades con el taladro (reales o fingidas), mecánica básica del automóvil (nivel cambiar una rueda y observar circunspecto la varilla del aceite) y saberse los nombres de los árbitros de primera para poder mentar, paradójicamente, a sus madres.

Con estas cuatro pautas y poco más, un tío podía sacarse el carné de padre y tirar millas sin complicarse la vida ni pensar mucho en ello. Bastaba con servir de modelo a los hijos varones en el noble y aromático arte del ventoseo, y en hacer palidecer de terror a los pretendientes de las hijas adolescentes, para que echar un quiqui tuviera más peligro que subir al K2 en cangrejeras.

Podría gustarles más o menos, pero era un rol bien definido, con normas claras y sencillas. Sin ambigüedades.

En cambio, los papis de hoy a los que va dedicado este post, traen un cacao mental que no se aclaran y por eso quiero que todos les enviemos un mensaje de cariño y empatía.

El papá de hoy ha abandonado aquella imagen trasnochada del cabeza de familia, pero el pobrecillo no sabe muy bien por cuál sustituirla. El papá de hoy no quiere comer huevos, quiere compartirlos; pero no sabe si su papel es ir al mercado, comprar el huevo, freírlo, cocerlo, servirlo, echarle sal… o incubarlo.

A las mamás no les pasa porque ellas han liderado este cambio tan positivo, pero los papás, aunque están llenos de buenas intenciones, no saben si tienen que ser un contrapunto o un complemento, si tienen que mostrarse sensibles o indestructibles, si tienen que preparar la papilla con el taladro o cambiarle el aceite al niño; si ser papá es algo distinto, o si es como ser una mamá con pilila.

¡Pues qué más da! Lo importante hoy es decirles a estos pobres papis desorientados que sigan así porque lo están haciendo muy bien.

Felicidades y enhorabuena a todos esos papis que habéis conseguido que la frase ya verás cuando llegue tu padre deje de ser una amenaza, para convertirse en una ilusionante promesa: ¡¡ya verás cuando llegue tu padre :-)))!!

Feliz Día del Padre.

Comentarios

12 Comentarios

  1. Peineta-pintxos
    | Responder

    Caballero andane la frase es ” cuando seas padre o mejor dicho mayor, comeras 2 huevos” y yo lo sigo diciendo, llámame arcaica.

    Un post muy ñoño aunque no lo quieras reconocer pero olé por eso padres nuevos de familia que tanto nos gustan y que tan mal frien huevos 😉

    • Noñoño
      | Responder

      Jaja, pues con la historia de los deditos y el dichoso huevo ni te cuento la de versiones que me he encontrado.
      Un placer tenerla por aquí, aunque sea en los posts más ñoños 😉
      Besotes.

  2. Papa Pediatra
    | Responder

    Casi lloro (no se si de pena o alegria) al leer “no sabe si su papel es ir al mercado, comprar el huevo, freírlo, cocerlo, servirlo, echarle sal… o incubarlo.”
    Me senti plenamente identificado, mil gracias y me lo llevo pa´l face
    Fuerte abrazo
    Yhuri

    • Noñoño
      | Responder

      ¡¡En este blog sólo se llora de alegría!!
      Muchas gracias Yhuri por pasarte, comentar y compartir.
      Un abrazo,

  3. José M. Ruiz Garrido
    | Responder

    El último párrafo es para enmarcar y regalar 😉
    Me ha encantado tu post, ñoñazo!!!
    Un abrazo
    JM

    • Noñoño
      | Responder

      El último párrafo es el que justifica todo el post. He tenido que escribir muchas burradas antes para matizar el tufillo ñoño, pero al final, lo que es, es lo que es 😉
      Bienvenido y un abrazo,

  4. Sergio Ramirez Riato
    | Responder

    Aqui os presento ésta extraña deformación del idioma o de mi cerebro: cuando un post está demasiado bueno digo: La puta, que bueno qué está! Espero que la frase del titulo no se me acerque jamás!

    • Noñoño
      | Responder

      Jajaja, deformación ninguna, son micromachismos del lenguaje que se le perdonan a tipos solventes como usted.

      Y estoy seguro que tus hijos se mueren de ganas de que llegue su padre 😉
      Saludos,

  5. madre estresada
    | Responder

    Qué razón tienes!!
    Nos queda mucho por aprender, a todos

  6. […] Vader es uno de esos padres autoritarios chapaos a la antigua, de los que se creen los amos del mundo y que piensan que su familia tiene que obedecerles porque […]

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